La unidad del gremio médico: más respeto, menos ego
1. La importancia de la unidad médica en tiempos de desconfianza
La medicina moderna enfrenta un reto silencioso: la desunión del gremio.
Las redes sociales, la competencia y el desgaste emocional han hecho común escuchar comentarios que desacreditan a otros médicos.
Sin embargo, cada vez que un colega dice “el otro ginecólogo se equivocó”, se erosiona algo más que una reputación: se erosiona la confianza del paciente en todo el sistema de salud.
La crítica puede ser necesaria, pero el tono y la intención marcan la diferencia entre el análisis clínico y el juicio destructivo. 2. Frases y actitudes que dividen al gremio
Entre las expresiones más frecuentes y dañinas se encuentran:
• “El médico anterior cometió negligencia, deberías denunciar.”
• “Los ginecólogos ya viejos no están actualizados.”
• “Yo sí sé tratar este tipo de casos, no como los demás.”
Cada una de estas frases alimenta el ego profesional, no el bienestar del paciente.
El verdadero liderazgo médico implica contener el juicio, analizar el contexto y entender que no todos los casos se desarrollan bajo las mismas condiciones. “El otro ginecólogo se equivocó”: una frase que daña más de lo que ayuda
Nadie estuvo en el consultorio, en el quirófano o frente al dilema diagnóstico del colega señalado.
Emitir juicios sin conocer la historia completa no contribuye a la medicina basada en evidencia, sino a la división basada en percepciones. Los prejuicios generacionales entre médicos
Decir que “los médicos jóvenes carecen de experiencia” o que “los mayores están desactualizados” ignora que la medicina necesita de ambos: la energía del cambio y la sabiduría de la experiencia.
La colaboración intergeneracional fortalece el conocimiento, mientras que la descalificación lo fragmenta.
3. La crítica profesional no debe ser juicio moral
El análisis entre colegas es necesario para mejorar la práctica, pero debe hacerse con rigurosidad científica y respeto humano.
No todo desacuerdo clínico es negligencia; la medicina implica decisiones bajo incertidumbre.
La crítica responsable se centra en el proceso, no en la persona: “¿qué aprendimos del caso?” en lugar de “¿quién falló?”. Diferencias de criterio vs negligencia
Una diferencia de criterio ocurre cuando dos profesionales interpretan los mismos datos de forma distinta.
La negligencia, en cambio, es omitir lo que está claramente indicado, o actuar con imprudencia o sin fundamento técnico.
Y sí, existe la negligencia, el actuar temerario y la falta de ética profesional.
Quien incurre en ello debe enfrentar las consecuencias, pero a través del cauce correcto: después de ser escuchado, con pruebas, con peritajes, con dictámenes; no en redes sociales, ni en pasillos, ni en el consultorio de otro médico.
Solo así la justicia médica se ejerce con verdad, no con impulso.
4. La empatía entre colegas también es una forma de cuidar al paciente
El respeto entre médicos tiene una consecuencia directa: protege la confianza del paciente.
Cuando un especialista desacredita a otro, el paciente se confunde, se paraliza o pierde adherencia al tratamiento.
Un entorno de apoyo profesional permite transiciones de cuidado seguras, comunicación clara y decisiones compartidas. Comunicación interprofesional y humildad clínica
La humildad médica no es debilidad, sino sabiduría.
Aceptar que “otro abordó el caso desde su perspectiva y con la información disponible” demuestra madurez y compromiso con el bienestar común.
La verdadera grandeza médica está en entender antes que juzgar, en sumar antes que señalar.
5. Cómo promover un gremio médico más unido y ético
• Practicar la empatía clínica también entre colegas.
• Evitar comentarios despectivos frente a pacientes o en redes sociales. • Usar el lenguaje del aprendizaje, no del juicio.
• Fomentar la educación continua compartida, sin jerarquías ni prejuicios. • Recordar que la justicia médica se construye con evidencia, no con opiniones.
Cultura de respeto y aprendizaje continuo
El respeto profesional no significa encubrir errores, sino abordarlos con ética, evidencia y propósito de mejora.
Solo un gremio unido puede avanzar hacia una medicina más humana, colaborativa y centrada en el paciente.
“Antes de juzgar, comprendamos. Antes de señalar, escuchemos. Antes de competir, colaboremos.”
Porque la verdadera excelencia médica no está en demostrar quién tiene razón, sino en actuar juntos por el bienestar del paciente.